Esas noches toledanas
Por primera vez cogía un bus nocturno con destino Puno. Y lo cogía con la advertencia de la chica de la agencia: “no salgas del bus antes de que amanezca. No es seguro” pues bien, así son las cosas. No salgas – no salgo, y ya está.
Y llego a la estación y flipo:
20 h (tarde, tendiendo en cuenta que es noche cerrada a las 18) la estación es una casa de subastas: AREQUIPA! 45 SOLES!!!!, LIMAAAAAA! 50 SOLES!!! PUNOOOOO! 30 SOLES!!! Y te cogen del jersey, y te gritan, y te zarandean, sin entender que tú ya tienes tu boleto, y te sueltan y te dicen “ay, perdone usted, señorita” INCREIBLE, ENCANTADOR.
Y bueno, como una ya se conoce, y es consciente de que muy lejos de tener ataques narcolépticos, le cuesta trabajo dormir en los autobuses, pues va con su kit completo: libro, lonely (biblia), libreta – diario de abordo, y mp3!!! Y mira el autobús y ve que además tiene video!! Qué bien! Peli! Peli! Peli!!!! Y sube… sube para ver que… de video, nada. No sólo eso, sino que de luz de lectura… tampoco (un bando del conductor lo prohíbe terminantemente) y se siente totalmente desprotegida! Y habla con su compañero de ruta. Un tipo majo. Majo y gordo!Un tipo que justo en el momento en que empieza a sonar el motor, sufre uno de esos momentos re-FLEX, cierra los ojos y… adiós! Y claro, al relajarse, se desparrama! Y ahí me ves, intentando encontrar mi postura, haciéndome fuerte, poniendo mis límites… para darme cuenta un rato después que tengo la nariz pegada a la ventanilla, un cristal no frío, sino gélido. Y en ese momento tomo una gran decisión: abrir las galletas. Así que, de nuevo, ahí me ves, haciendo como que me interesa lo que veo por la ventanilla, y comiendo galletas de forma compulsiva para matar el tiempo. Un gran momento!! Y en todo ese rato, a una le da tiempo de pensar mil cosas, de hacer y rehacer sus planes, de… todo! Y ahora sí, gran idea: coger el Mp3. Gracias Arcade Fire, gracias Habitación roja, gracias Marlango!! Pude ver como el conductor conducía por el carril contrario, como adelantaba sin poder, cómo nos paraba la policía… con una paz espiritual absoluta. GRACIAS! Gracias, gracias gracias!
Resultado? 3.30 de la mañana, llegada a la “Terminal terrestre” de Puno, con 0 minutos de sueño a mis espaldas. Pero bueno, ahora se irá mucha gente y yo podré dormir en el bus un rato más. Pero resulta que se va todo el mundo, y mi compi me informa de que posiblemente no nos dejen estar en el autobús hasta que amanezca. Que espere en la estación y que por supuestísimo, no se me ocurra ir a ningún sitio, ni coger ningún taxi.
En ese momento, ficho a unos franceses que me habían dicho algo en la estación y, sin anestesia, les digo: qué váis a hacer? Tenemos una reserva y vienen a buscarnos en taxi. Tu? Yo no! Vente con nosotros! Vale! Cooooriendo a por mi mochila, entro en la estación y me los encuentro sentaos en las sillas. Hasta que amanezca no nos recogen! Cómo? Esperad, voy a solucionarlo. Hablo con el conductor, y… vale, podéis dormir en el autobús hasta las 6! Joder, qué bien! Caras de satisfacción, sobre todo si se tiene en cuenta la temperatura de la estación (función directa de la altitud a la que se encuentra: casi a 4000 m) Y ahí nos metemos los tres, en fila y… a dormir! Ahora sí, muy a pesar del frío acumulado en la nariz y en las perinolas!
Amanece… que no es poco! Seguimos con el plan inicial. Me pego a ellos. 6.30 y allí no aparece ni dios!. Me voy por mi cuenta. Tengo que intentar pillar mi viaje al Titicaca, que sé que sale a las 7.00 (las IMPROVISACIONES…) Llego a la agencia, y allí me los encuentro. Pobres… discutiendo con la tipa. Se la han colado! El tal Benito es un total desconocido en Puno, y el teléfono de contacto… pues eso, que no va! Intento ayudarles, consigo que la tía haga algo, pero es ya cerca de las 7! Oye, que me quiero ir al Titicaca! Vale, salimos ahora! Cuánto? 35 soles! Ok! Pues yo he pagado 25 (una voz italiana surge a lo lejos). Cara de póquer de la tia! Pillada total! Venga, 25 para ti también! Vaaaaaaamos! Y allí me los dejo. Aún no sé qué habrá sido de ellos. Espero encontrarlos esta noche.
El lago? Increíble, y de nuevo… historias de todo tipo, con tormenta incluida (un tema) (al final no me quedo a dormir allí: las FLEXIBILIDADES) Me he encontrado con un grupo de gente majilla y finalmente los dos próximos días los pasaré con una australiana!
Y poco más! Que me muero de sueño (supongo que se nota en los posts) y que me voy a cenar con mis coleguiiiis!!!